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Lo siguiente es una investigación elaborada, desde la Antropología Visual acerca del Stencil como reflejo de una manifestación, política, artística y urbana en la cuidad de Santiago. Expresión en la que es posible encontrar formas de participación social en la construcción y resignificación de la ciudad, como el lugar a intervenir física y simbólicamente. Este estudio lo hemos realizado por medio de la descripción y la interpretación del Stencil como forma de expresión urbana, a través de la visión del creador y plasmador del Stencil.
El ser humano desde sus primeros años ha tenido la necesidad de expresarse y comunicarse con sus pares ya sea mediante; gestos, ruidos, palabras, o por medio de manifestaciones artísticas, donde se considera necesario dejar una huella, dar a conocer un sentimiento, una manera de pensar o de ver las cosas.
Es así como en la búsqueda de lugares de expresión[1] las personas comienzan a utilizar los espacios públicos como lugares de “soporte de relación, de encuentro, de construcción de la identidad ciudadana y de expresión comunitaria”,[2] haciendo de la expresión una manifestación abierta. [1] Expresión: Manifestación de un sentimiento (Diccionario Larousse Ilustrado 1993) Cuanto en un enunciado lingüístico manifiesta los sentimientos del hablante. (Diccionario de la Lengua Española, Vigésima Primera Edición 1992, pag. 661) [2] http://www.eldia.com.ar/documentos/espacio_publico
Desde este punto de vista podemos considerar el arte como forma de expresión, ya que es un lenguaje que nos comunica algo acerca del universo del ser humano y de sus sensaciones más intimas, desde donde podemos decir que posee doble intencionalidad. Por una parte es posible asignarle una intención religiosa, política, social (contenido)[1] y por otra parte una intención estética (Forma)[2]. De una forma u otra, el arte ha reflejado siempre las preocupaciones intimas del ser humano y ha sido el exponente tanto de interrogantes acerca de la propia existencia como de las convulsiones sociales.  Contenido: Nuestra interpretación de la ideología y/o el modo artístico o comunicacional de plasmar la realidad “que contiene el mensaje”. (Fontbon, S.; Labra N.; Larrain, I. “La Cuidad como Papel”. Tesis para optar al grado de Licenciatura en Comunicación Social. 2002, pag. 10).  Forma: Características gráficas y la disposición de los elementos componentes del mensaje sean estos: letras, trazos y/o figuras. (Ibid: 10)
Estas preocupaciones intimas al ser plasmadas en un espacio compartido, como la vía publica, generan un dialogo y una conexión entre el que ejecuta la expresión y el que la recibe. Para que pueda ser posible esta comunicación son muchas las variables que entran en juego, como la edad, creencias religiosas, experiencias personales y posturas políticas. Variables que nos identifican como personas individuales. Y sociales. Dentro de éstas es necesario agregar los factores de tiempo, lugar, acontecimientos e intenciones de quienes participan en el dialogo, en el que se intercambian símbolos y mensajes, que al hacerse de manera publica poseen un alcance significativo.
Estas expresiones del ser humano las podemos apreciar desde que salimos de nuestra casa hasta que volvemos a ella, donde la ciudad y sus calles se presentan como una gran galería en la que es posible encontrar distintas manifestaciones artísticas, murales, graffitis, malabaristas, músicos, etc., los que encuentran en las calles, en los puentes, en los edificios, en las casas particulares, en los monumentos, en el espacio publico en general, un lugar donde plasmar su mensaje; sacan el arte de las salas de conciertos, de las galerías, de los teatros para llevarlo a la calle, para mostrarlo a las personas que transitan por ellas, no solo a un grupo especifico. Son piezas anónimas, lo que rompe – en relación con el arte - la barrera entre colectividad e individualismo. En este sentido las artes visuales forman parte de la vida diaria de los sujetos.
Visto de esta manera, históricamente los jóvenes han desarrollado formas para poder expresar la represión cotidiana que reciben de parte de la institucionalidad dominante, formas de expresión que podríamos llamar cultura dominada o contracultura, - ya que no es valorada por la cultura hegemónica ni por su discurso – la que se plantea como una forma de resistencia de la identidad, donde se recupera y resignifica el territorio (espacios públicos) como lugares política y culturalmente vitales, donde también es posible que se reconozca una identidad que se pueda afirmar por su propia cuenta dentro de los cambios producidos por la globalización. Esta es otra de las formas que utilizan los jóvenes para manifestarse.
Como tal el Stencil se enmarca dentro de una temática urbana, ya que según lo definido anteriormente se lleva a cabo una apropiación estética, discursiva y política del espacio público, por lo que es necesario apreciarlo desde la dimensión cultural en la que se re-construye y re-conoce la ciudad.
El Stencil al ser realizado en la calle debe atenerse a lo que esto significa, ya que los espacios públicos y privados arquitectónica, urbanística y políticamente no son concebidos ni pensados para ser utilizados como medios de expresión o soportes de arte para que los ciudadanos intervengan o intervengamos. Paradójicamente la libertad de expresión que impulsan las autoridades es limitada solo para aquellos a los que el mismo poder permite para así mantener el “orden”, lo que continua con la política de homogeneización de los espacios públicos. En este contexto el Stencil al no ser parte de las artes institucionalizadas corre el riesgo de ser intervenido por terceros[1], ser ilegible, o simplemente pasar desapercibido, sin embargo, dan cuenta de un mensaje (testimonio) que busca ser leído y comprendido, no por todos sino por los que sea necesario, lo que trasforma y resignifica la ciudad, aunque solo sea por un periodo determinado de tiempo. [1] “DEMUESTRE SU CULTURA. NO PEGUE AFICHES NI RAYE LOS MUROS DE LA COMUNA DE SANTIAGO. MULTA 3 U.T.M”